El acróbata, el libro mágico y un cuento de narices
Lola Colorado, Bea Colorete y Conchi al acordeón convirtieron la sala infantil de lectura de la biblioteca Miguel Hernández de La Zubia en un gran circo. La Circoteca nace para animar a la lectura y con el gran espectáculo del mundo los atentos espectadores (más de medio centenar) escucharon las historias más interesantes.
Inma Sánchez
Empezó Bea Colorete contando el cuento del acróbata que se columpiaba mientras soñaba con trabajar en el Circo de las Letras y ser el gran domador de las vocales salvajes. En homenaje a Miliki y a los payasos de la tele, Cochi aderezó el cuentacuentos interpretando el famoso 'Hola don Pepito'. Mientras, Lola Colorado enseñó a los niños el Libro Mágico, en el que los círculos iban y venían, se reunían, desaparecían o se separaban según los empujaba Lola. Un libro mágico de verdad... Entonces Bea Colorete recordó un día en que perdió su nariz y creyendo que la había encontrado realizó el mejor de sus espectáculos. Lola contó al final un cuento de narices. Porque al principio -contó Lola- los elefantes no tenían trompa. Hasta que un elefantito se empeño en preguntar a todos los animales sobre lo qué comían los cocodrilos. Cuando se lo preguntó a un cocodrilo, casi se lo come si no llegar a ser por la serpiente cascabel de la roca, que hizo un esfuerzo tan grande que la nariz del elefantito, que era como u zapato, se convirtió en una trompa. Y cuando los demás elefantes lo vieron se estiraron todos la nariz.