El Zaidín surgió allá por los años cincuenta sobre una rica y ...

  • Muchos vecinos estiman que entre los inconvenientes con los que se encuentra esta barriada destaca la inexistencia de zonas verdes que sirvan de pulmón a sus calles y habitantes. :: González Molero

Saedín, era en el siglo XV uno de los 38 pagos ?unión de varias parcelas que, aunque no eran del mismo propietario, tenían que someterse a las mismas ord...

Saedín, era en el siglo XV uno de los 38 pagos ?unión de varias parcelas que, aunque no eran del mismo propietario, tenían que someterse a las mismas ordenanzas para su riego- en los que estaba dividida la vega de Granada. Con una superficie de 300 hectáreas, era considerado por muchos como un terreno «fértil, rico y de extraordinaria belleza». Frutas, verduras y cereales eran cultivados en esta zona, cuyo nombre es de origen árabe. Así, el autor de ?Entre ríos: Historias del Zaidín?, Isidro Olgoso, afirma que Saedín significa «brazo de agua». «Algo parecido a Mesopotamia, es decir, ?tierra entre dos ríos?, en este caso, el Flum (Monachil) y Xenil (Genil), que circundaban con sus aguas los límites del pago».

Fue en los años cincuenta del siglo XX, cuando este lugar comenzó a edificarse. Los campos y cortijos dieron paso a caminos que atravesaban la vega. El inicio de todo se localiza en la Plaza de Las Palomas, alrededor de la que se levantaron las populares Casillas de Santa Adela y que fueron pobladas por gente llegada del Barranco del Abogado, Sacromonte y Albaicín, quienes acabaron conformando el Zaidín de mediados de los sesenta. A Santa Adela se unían, Torremocha ?donde se enclavaban diversas chabolas-, La Cruzada, Ciudad Jardín, Divina Infantita y Comandante Valdés, dando lugar a un crecimiento para muchos, «desordenado y carente de los servicios básicos». Ya a finales de los setenta surge la urbanización Los Vergeles, cuyo nombre ha acabado siendo el de esa zona del barrio. Según el presidente de la Asociación de Vecinos Zaidín-Vergeles, Antonio Ruiz, «en el 75 todavía convivían en la barriada las chabolas con los primeros bloques de pisos, además, el antiguo camino de Dílar ?actual Avenida de Dílar-, también muy importante en la expansión de esta zona, estaba lleno de baches y socavones, el barro y los charcos eran nota predominante en esta época».

En la actualidad Zaidín-Vergeles tiene 80.000 habitantes, de los que más de 10.000 son inmigrantes que pertenecen a diferentes nacionalidades. «Se trata del barrio más poblado de Granada. Es obrero, pero también hay gente de clase media-alta. Está envejeciendo porque los que quedan son los que en un primer momento poblaron la barriada. Con la crisis, los jóvenes no pueden pagar lo que cuesta un piso aquí», asegura Antonio. Este lugar limita al norte con los barrios Cervantes y Mirasierra (distrito Genil); al oeste con Fígares (distrito Ronda); al sur con el municipio de Armilla; y al este con el de La Zubia.

Por lo que respecta a los problemas y demandas vecinales, el primero y, quizá de mayor importancia, sean las inacabadas obras del metro. «Es imprescindible que se terminen para que dejen de asfixiar a nuestros comerciantes. Ni vecinos ni comerciantes queremos que se sotierre el metro a su paso por Andrés Segovia, ya que esto supondría más demora en la conclusión de estas obras, con las nefastas consecuencias que acarrearía al pequeño y mediano comercio de la zona», subraya el portavoz vecinal. Otra de los inconvenientes con los que se encuentra esta barriada es la inexistencia de zonas verdes que sirvan de pulmón a sus calles y habitantes. «Si hay algo que caracteriza a este sitio es, sin duda, la desmesura urbanística, está muy masificado en cuanto a edificios y bloques, culpa de cada uno de los gobiernos que han pasado por el Ayuntamiento para los que ha primado la ley del cemento», afirma Juan al tiempo que hace hincapié en la también necesaria construcción de una unidad de estancia diurna. «Como consecuencia del envejecimiento de la barriada, llevamos bastante tiempo pidiendo esa unidad de estancia, para la que el Ayuntamiento cedió los terrenos pero no se ha puesto nada en marcha, puesto que es competencia de la Junta», añade el presidente.

La limpieza sería otra de las preocupaciones de los que residen en Zaidín-Vergeles. «El barrio está muy sucio, la limpieza aquí deja mucho que desear. Se ha reducido personal de mantenimiento de calles y se nota demasiado», precisa.

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