Asalta a una mujer víctima de malos tratos y le roba su teléfono de emergencia

Asalta a una mujer víctima de malos tratos  y le roba su teléfono de emergencia
  • La Guardia Civil de La Zubia ha conseguido identificar y detener al atracador que asaltó y robó con intimidación a varias mujeres en el casco urbano de La Zubia. El delincuente resultó ser un vecino de Huétor Vega de 38 años de edad. Tras cada una de sus actuaciones, se daba a la fuga en un ciclomotor cubriendo su rostro con un casco integral de moto.

Recreación de un atraco con un cuchillo. :: RAMÓN L. PÉREZ

El primer atraco lo cometió el día 20 de septiembre, cuando una mujer se encontraba con su coche a la entrada del garaje de un inmueble. El detenido le colocó cerca del cuello un cuchillo de cocina y le intimidó con amenazas mientras le robaba el bolso. En este la mujer, víctima de malos tratos, portaba un teléfono de emergencia, 'VIOGEN' -entregado por las autoridades para estar protegida y que conecta directamente con las fuerzas de seguridad ante una simple llamada activando un botón-. Además llevaba unas gafas de sol y su Libro de Familia que de la misma manera le fueron sustraídos. La víctima denunció en la Guardia Civil que abrió una investigación para localizarlo. El segundo atraco lo cometió ese mismo día, cuando el delincuente entró en una panadería de la misma localidad, y le pidió a la empleada que le diese una barra de pan. Cuando la dependienta se dio la vuelta, el detenido saltó el mostrador y le colocó el mismo cuchillo de cocina junto al cuello. Después de amenazarla se llevó el dinero que había en la caja, alrededor de 170 euros. Tras presentar la denuncia, los agentes supieron que se trataba del mismo atracador ya que la descripción que dieron ambas mujeres coincidía. Además, los agentes averiguaron que el delincuente que buscaban era el presunto autor del robo en un cafetería de veinte cupones de la ONCE. Al parecer, el ladrón llegó al establecimiento y pidió un café para entretener a la camarera, momento en el que accedió detrás del mostrador y arrancó dos tiras de cupones que había con diez boletos cada una. Después se dio a la fuga y en la calle se hizo pasar por vendedor de la ONCE intentando que los viandantes de La Zubia compraran alguno de dichos boletos.