El CEI Alzawiya restaura y pone en valor el escudo de la Huerta Iberos

De la mano de la restauradora María José Luis y de los historiadores del arte Irene López y Manuel Martín Quirantes, así como el restaurador-conservador, Jesús Salas Martínez

Martes, 20 junio 2017, 12:09

La restauradora-conservadora del patrimonio, María José Luis Rivas, se encarga de la restauración del escudo de los Vivero-Novoa, propiedad del Ayuntamiento de La Zubia. El trabajo de recuperación se realiza en la Casa Pertíñez, con la colaboración de los historiadores del arte, Irene López y Manuel Martín Quirantes, así como del restaurador-conservador, Jesús Salas Martínez. Para quienes deseen conocer de primera mano el proceso de restauración se ha establecido un horario de visita. Los lunes a las 11:00 horas, los miércoles a las 12:00 y los viernes a las 13:00 horas del mes de junio, excepto los días 14, 16 y 30. A partir del 15 de septiembre se establecerán nuevos horarios de visita.

Financiado por el Ayuntamiento local y coordinado por el área de Turismo, de cuyo expediente es responsable Javier Peregrina, la recuperación del blasón tiene un presupuesto de 1.700 euros. Quienes deseen conocer el proceso de recuperación del escudo de la Huerta Iberos, pueden contactar con Irene López, vicepresidenta del Centro de Estudios e Investigación del Arte de La Zubia y su entorno (CEI Alzawiya) a: patrimoniodelazubia@gmail.com.

El trabajo consta de una limpieza química de la policromía roja para eliminar la suciedad, eliminación de restos de mortero procedente de la fachada de la vivienda en la que el escudo estaba alojado y la consolidación puntual de exfoliaciones de la piedra. Se trata, según Antonio Buendía, presidente del CEI Alzawiya, de un proyecto que ha tardado en concretarse, desde que se recuperó el escudo, que se encontraba en la Nave Cepisa. Es el primer proyecto de recuperación del CEI Alzawiya, cuyos miembros luchan por dar a conocer y recuperar la historia y el patrimonio de la localidad; y que investigó la ubicación del escudo y se movilizó para trasladarlo a un espacio seguro. Según María José Luis, se trata inicialmente de quitar el polvo al escudo, tras adecuar el espacio de trabajo. Cada paso que se lleva a cabo debe ser documentado para que el Ayuntamiento lo traslade posteriormente a la junta de Andalucía.

Irene López, Manuel Quirantes, Antonio Buendía y María josé Luis (de izquierda a derecha).

Alberto Quirantes, autor de 'La Zubia. Patrimonio Histórico & Cultural', está implicado desde hace tiempo con la historia y el patrimonio de la localidad. Su padre era zubiense. Según explica los escudos pertenecían a familias nobles o de cierta relevancia, que con la construcción de un blasón “quieren reclamar su importancia”. Quirantes lo data a finales del siglo XVII y principios del XVIII, de una familia procedente de Valdepeñas en el siglo XVII, pero de origen gallego, apellidados Vivero Novoa, que compran tierras en La Zubia, Cájar y Granada, “posiblemente ligados a la Inquisición”. Para Quirantes, el escudo es de especial relevancia por "su tamaño y buena labra; por su posición en un lugar cercano a la vista..., pero sobre todo porque conserva unos interesantes restos de policromía en algunos de sus cuarteles: rojos y azules especialmente".

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